El Covid ha comprometido el sueño de muchos de nosotros, como lo confirman numerosos estudios internacionales.
El insomnio y las alteraciones del ritmo sueño-vigilia son solo algunos de los problemas en adultos y niños.
Pero, ¡la calidad del sueño cambia vidas!
La importancia de dormir bien
El sueño es una necesidad básica, fundamental para el cuerpo.
De hecho, sirve para recargar el cerebro, consolidar aprendizaje, optimizar rendimiento y recuperar el cuerpo, aumentando energía y reduciendo estrés.
Si no duermes, o duermes mal, puedes sufrir de falta de concentración, fatiga, irritabilidad, alteraciones en el metabolismo y reducción de las defensas inmunitarias.
Dormir, pero ¿durante cuántas horas?
La mayoría de los adultos necesitan 7-8 horas de sueño por noche, aunque existen diferencias significativas entre las personas.
A medida que envejece, la cantidad de horas de sueño necesarias tiende a disminuir.
Los bebés, por otro lado, duermen mucho más: ¡un recién nacido necesita unas 17 horas al día!
¿Cómo funciona el sueño y cómo se regula el sueño en el cuerpo?
El sueño afecta no solo al sistema nervioso central, sino a todo el cuerpo: es un proceso sistémico.
El sueño y el ritmo sueño-vigilia son procesos regulados por varios "relojes biológicos" tanto central como periféricamente.
Estos regulan el metabolismo basado en estímulos externos (luz y oscuridad) y conductuales (actividad física y nutrición).
El central se encuentra en el hipotálamo, en un área llamada núcleo supraquiasmático, y trabaja en sincronía con los relojes circadianos periféricos presentes en los órganos individuales.
Los dos procesos del ritmo sueño-vigilia
El ritmo sueño-vigilia está regulado por dos procesos diferentes, el proceso S y el proceso C.
El proceso S es el proceso de "sueño", promueve el sueño y está regulado por la adenosina, la molécula de energía del cuerpo. Cuando la concentración de este es máxima, surge la necesidad de dormir. Además, también funciona gracias a la hormona del sueño, la melatonina.
- El proceso C, o circadiano, regula el estado de vigilia mediante transmisiones excitatorias. Se alterna con el proceso S.
Si tienes problemas de coordinación entre estos dos sistemas, es posible que tengas dificultades para dormir.
Esto puede ocurrir en caso de fatiga persistente, trastornos del estado de ánimo, dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad, alteraciones metabólicas, síndrome metabólico y jet lag.
@todos: ¿Qué precauciones tomamos para mejorar nuestra calidad de sueño?
